Ir al contenido principal

Episodio 46 – Trucos para docentes de idiomas. Parte 2

 

Escucha el podcast AQUI

Hola! Muchas gracias por acompañarme en este nuevo episodio. Si estás escuchándome hoy me imagino que eres docente de idiomas o estás por serlo. Estar aquí te hace super valiente, porque eso quiere decir que estás dispuesto o dispuesta a cambiar, a innovar o mejorar tus habilidades de enseñanza.


Este es el segundo de una serie de episodios dedicados a los docentes. Si no has escuchado el episodio anterior, en él estuvimos conversando sobre varios aspectos de la enseñanza, como el entorno, la tecnología, el acento y gramática. Hoy nos vamos a concentrar en aspectos interpersonales y del clima de la clase. Nuevamente, agradezco al profesor Bryan quien nos ha enviado un montón de ideas para este episodio y que he tratado de resumir de la manera más acertada. Por cierto, les adelanto que tendremos una tercera parte.

Damos inicio. Parece obvio, pero es sumamente importante llamar a los y las estudiantes por su nombre o incluso el nombre que les gusta. Sé que a veces es difícil, especialmente cuando el grupo es grande. Normalmente en los cursos de idiomas vamos a estar compartiendo con nuestros estudiantes al menos un par de meses, de manera que lo mínimo que podemos hacer es aprendernos sus nombres. Eso de: usted, el de la camisa azul, ¿por qué levantó la mano? Mmmm, no, en definitiva, esta práctica afecta negativamente nuestra relación con el estudiantado, y de cierto modo, demuestra desinterés por la persona. Inclusive, podemos usar otras versiones de sus nombres si a ellos les gusta, y obviamente, es respetuoso. Por ejemplo, si a Katherine le gusta que le digan Kathy, ¿Por qué no hacerlo? Tal vez esta chica tiene la sensación de que cuando le dicen Katherine la están regañando o llamando la atención, como si la estuviera llamando su mamá.  

Esta segunda recomendación me encanta y soy testigo de que el profesor Bryan lo aplica todos los días y tiene que ver con la distribución del aula. Debemos ofrecer algo diferente en nuestras clases, y aquí me refiero específicamente a clases presenciales. Recordemos que lo que enseñamos ya no solo nosotros lo sabemos, los estudiantes pueden encontrar esa información en Tik Tok o en un tutorial de YouTube, entonces, ¿qué podemos ofrecer diferente? Por ejemplo, la ubicación de los estudiantes en el aula. Si el espacio lo permite, entonces podemos ubicar los pupitres en semi círculo en lugar de las tradicionales filas, esto beneficia a la persona estudiante al sentirse más acompañada durante el proceso de aprendizaje. Y por cierto… es probable que nunca pensemos en el aroma de nuestra aula. ¿O sí? Bueno, ¿por qué no hacer que nuestra aula huela bien y que sea un lugar agradable para estar? Un aromatizante se consigue en cualquier supermercado, y realmente puede hacer una diferencia inclusive en el estado de ánimo de una persona, tal vez porque le genera un recuerdo o una emoción. Como lo vimos en el episodio anterior, un aprendizaje que causa una emoción es un aprendizaje significativo. Otra cosa super importante es la ventilación y la iluminación. Un lugar oscuro creará un espacio para dormir, pero no para aprender. Unas puertas y ventanas cerradas no harán más que causar estrés en los estudiantes, en su lucha entre aprender o disipar el calor.

¿Y qué hay de las plantas? Pues les comento que desde los 90s ya se investigaba su efecto en la oficina, que estoy segura tiene el mismo impacto en el ambiente educativo. De hecho, se ha investigado su efecto psicológico sobre las personas y se ha visto que en las oficinas que tienen plantas las personas sienten menos estrés; además, de que se recuperan más rápidamente del estrés en comparación con las personas que pasan el tiempo en oficinas que no tienen plantas. Creo que todos conocemos el estrés o ansiedad que le genera a los estudiantes aprender un idioma, especialmente cuando son principiantes. Así que, si tienen espacio suficiente, agreguen plantas naturales como parte de la decoración de su clase. Y, por cierto, se ha visto también que la presencia de plantas aumenta la productividad.

Voy con otro punto. ¿Qué tanto conoces a tus estudiantes? ¿Son extrovertidos, les gusta trabajar en grupo o solos? ¿Prefieren las tareas o hacer todo en clase? Bueno, estos son aspectos por considerar al planificar la clase y las diferentes actividades. Si la mayoría de nuestro grupo es introvertido, tal vez no sea lo mejor hacer exposiciones todos los días, porque eso les podría generar ansiedad. Podríamos iniciar planificando conversaciones entre dos personas, luego pasamos a 3 y así sucesivamente hasta que se sientan más cómodos hablando frente al resto del grupo. ¿Y qué pasa si tenemos una persona extrovertida o muy activa en medio de varias personas introvertidas? Podemos nombrarla ayudante o asistente de clase. Yo, por ejemplo, he tenido estudiantes así, de manera que les asigno actividades como pegar los rótulos en la pared, recoger los documentos o tareas de sus compañeros, conectar el proyector y etc., de esta manera se mantienen activos e interesados en la clase.

Ahora bien, recordemos que no lo sabemos todo ni tenemos por qué saberlo; y tampoco todos los grupos de estudiantes son iguales. Así que démonos el permiso y el espacio para escuchar a los estudiantes y que ellos nos digan que les gusta hacer, que den propuestas y estoy segura de que, si aplicamos en clase algo de lo que ellos nos recomendaron, se van a sentir escuchados y agradecidos, por lo que probablemente nos den más ideas para trabajar en clase.

Por otra parte, es necesario también que los y las estudiantes tengan espacios para su auto reflexión constructiva, donde se vuelvan conscientes de sus logros y de lo que deben mejorar. En este sentido, el uso de auto evaluaciones podría ser útil para que ellos mismos logren identificar estos aspectos.

La siguiente recomendación tiene que ver con la empatía. Si sucedió algo con el grupo o una persona en específico, tal vez sea necesario detener la clase, conversar lo sucedido o escuchar a la persona. Es importante que como docentes no nos preocupemos o estresemos porque nos vamos a atrasar con la planeación. Si es necesario, podemos enviar tarea o realizar una actividad tipo aula invertida para recuperar el tiempo que se tomó para compartir en grupo o dialogar. Y es que compartir en grupo ayuda a desarrollar habilidades como la escucha, la empatía, el respeto…y esto se puede llevar a cabo incluso con actividades como compartir un desayuno, ver un cortometraje o celebrar un cumpleaños. Recordemos que las habilidades del ser y el convivir son tan importantes para la vida como el hacer y el saber.

Cierro el episodio de hoy con una metáfora que me dio el profesor Bryan y que se las dejo acá tal como él me la dijo con puntos y comas:

“imaginemos por un momento que somos los choferes de autobús sobre este camino educativo. Pregúntese, ¿Qué chofer quiero ser? ¿El que saluda, que tiene limpia y organizada su unidad de autobús y que aclara las dudas a los pasajeros perdidos y que se despide con una sonrisa? O por el contrario, ¿el chofer al que no le gusta ordenar y limpiar su unidad de autobús o que no le gusta contestar preguntas y va enojado todo el recorrido? Al final, todo recae en que siempre seremos pasajeros o choferes en los diferentes autobuses de la vida, no solo en la educación”.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Episodio 16 – Mil maneras de usar videos para aprender

Escucha el podcast AQUI Las estadísticas indican que en Youtube existen más de 51 millones de canales que mantienen a más de dos mil millones de usuarios conectados. Es el segundo sitio web más visitado del mundo, solo detrás de Google, de manera que por día se ven más de mil millones de horas de video. Por lo tanto, imagínense la cantidad enorme de videos que hay disponibles y que podemos usar para aprender idiomas. Más que una red social, plataformas de video como Youtube e incluso Tik Tok pueden convertirse para nosotros en una escuela de idiomas infinita y gratuita. Y es que podemos encontrar videos que incluyen desde explicaciones gramaticales hasta conversaciones, temas culturales o simplemente películas con subtítulos. Como vieron en el título del episodio, vamos a ver algunas maneras de usar videos para aprender idiomas, no vamos a ver mil, pero es que las opciones son demasiadas y podemos ser ampliamente creativas y creativos en su uso. Voy a estar mencionando algunos cana...

Episodio 43 - Aprendiendo con música

  Escucha el podcast AQUI Hola, qué tal? Ya son casi 3 meses que no nos encontramos por aquí, pero bueno, a pesar de la vida ajetreada sigo aprendiendo italiano y sigo practicando alemán de vez en cuando. Por cierto, he mantenido mis clases de italiano en Italki, y la verdad es que mi conversación ha mejorado considerablemente, pero lo que más me ha gustado es que ya dejé de mezclar el italiano con el alemán y el inglés, finalmente, ya tengo como esas partes de mi cerebro divididas y puedo centrarme en un solo idioma. Espero que ustedes también sigan practicando, o incluso, iniciando con nuevos idiomas. Hoy vamos a conversar sobre un tema que ya habíamos visto en el blog, pero no en el podcast, que consiste en aprender con música.   La música forma una parte especial de nuestras vidas. Tiene espacio en el día a día con las diferentes labores, en la fiesta, en el transporte, en el trabajo, incluso hay música para cuando estamos tristes, felices o enojados, así que, por qué ...

Episodio 3 - 5 tips para aprender en casa

Escucha el podcast AQUI He estado recibiendo muchas preguntas, como: Sharon, cada cuánto practica usted? O cuánto tiempo debería sentarme a estudiar cada vez? Por eso, en este episodio les voy a compartir mis 5 tips para aprender idiomas en casa. Tip #1: practicar todos los días de la semana, o al menos la mayoría de ellos. Me parece mucho mejor practicar o aprender algo todos los días, aunque sea 30 minutos, que dedicar 3 o 4 horas en un solo día de la semana, porque entre día y día de estudio, ya va a haber pasado mucho tiempo, por lo que, lo que estábamos repasando o aprendiendo, ya se nos puede haber olvidado a la semana siguiente. Además, tener sesiones más pequeñas de estudio es menos cansado y ayuda a que nuestra concentración sea mejor. Para que nuestro aprendizaje sea más variado e interesante, podemos hacer algo diferente cada día. Por ejemplo, el lunes vemos la gramática, el martes leemos un texto, miércoles de vocabulario, jueves de repaso y así sucesivamente, podemos ir...